Recordemos que el concepto de la democracia o el sistema de elegir (votar) líderes políticos y gobiernos no existía en tiempos bíblicos, la mayoría de gobernadores y reyes eran impuestos (forzados), y en general el pueblo no tenía ningún tipo de opción en estas decisiones.

 

Aunque para Cristo su prioridad era predicar el Evangelio y no las cosas terrenales, sin embargo, al ser interrogado por fariseos (religiosos) en cosas relacionadas al gobierno, en este caso impuestos que se deben al gobierno, así Jesús declaró:

 

—Dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.

NT Mateo 22:21

 

Lo que se entiende como nuestra obligación a cumplir con los reglamentos del gobierno, en este caso desde pagar nuestros impuestos, respetar las leyes del pueblo hasta el derecho al voto.

 

Aunque seguimos pagando impuestos y cumpliendo con leyes establecidas por el gobierno, la diferencia en el presente es que el gobierno (alcalde, gobernador, presidente, etc.) ya no son líderes establecidos a la fuerza como en la antigüedad eran gobernadores y reyes, sino en la actualidad son elegidos por nosotros mismos por medio de voto en democracia.

 

Es importantísimo votar, porque sólo ejerciendo nuestro derecho al voto existe la posibilidad de tener un gobierno que respete nuestros derechos como cristianos incluyendo nuestras reglas bíblicas.

 

La Biblia narra también como los Apóstoles Pedro y Pablo, hacen ciertas observaciones también sobre reyes y gobiernos.

 

13 Por causa del Señor, muéstrense respetuosos de toda institución humana,

se trate del rey, porque es el que gobierna,

14 o de sus gobernadores, porque el rey los ha enviado para castigar a los malhechores

y para elogiar a los que hacen el bien.

15 La voluntad de Dios es que ustedes practiquen el bien, para que así hagan callar

la ignorancia de la gente insensata.

NT 1 Pedro 2:13-15

 

Obviamente estos versículos se refieren a las autoridades de esa época, el propósito era edificar una comunidad creyente pacifica, respetuosa y obediente a los reyes o gobiernos existentes.

 

2 Ante todo, exhorto a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias

por todos los hombres;

2 por los reyes y por todos los que ocupan altos puestos, para que vivamos con tranquilidad

y reposo, y en toda piedad y honestidad.

3 Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador,

4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y lleguen a conocer la verdad.

NT 1 Timoteo 2:1-4

 

De ninguna forma se habla o sugiere o niega la oportunidad de elegir un gobernante democráticamente, ya que la forma de establecer a un gobierno en el presente ha cambiado radicalmente en la mayor parte del mundo.

 

Así como Dios establecía en la antigüedad el sistema de reinados ahora también nos ha permitido tener un sistema democrático, sobre todo en la actualidad, donde muchos quieren eliminar a Dios, Cristo y el Evangelio de la sociedad, es cuando debemos votar, votar por un gobierno respetuoso a nuestras creencias, es la única forma de proteger nuestros derechos y la libertad de predicar el Mensaje de Jesús. NT Mateo 28:16-20

 

“Pero sabemos que la ley es buena, cuando se usa de manera legítima…”

NT 1 Timoteo 1:8

 

Así como un gobierno es responsable de recaudar impuestos para las necesidades del pueblo, así mismo Dios ha dado el derecho a votar y de elegir líderes cuyos principios no denigren el Evangelio.

 

“En cambio, el que fija la mirada en la ley perfecta, que es la ley de la libertad,

y no se aparta de ella ni se contenta sólo con oírla y olvidarla, sino que la practica,

será dichoso en todo lo que haga.”

NT Santiago 1:25

 

 

Referencia: Extraído del libro “Creencias Innecesarias del Cristianismo Moderno