Es uno de los temas más importantes en la iglesia moderna, sobre todo en congregaciones protestantes: es el tema de que si la iglesia, ya sea católica o protestante, debería aceptar que mujeres tengan posiciones en la predicación del evangelio, como los hacen sacerdotes, pastores en general.

 

 

Es muy importante que de ninguna forma la comunidad cristiana tome este tema como “el hombre contra la mujer”, mucho menos que las mujeres piensen que es una actitud machista de parte del hombre, o liberalismo de parte de la mujer, este es un tema de simple interpretación bíblica.

 

 

Aunque la influencia de la mujer en la historia de la humanidad es y ha sido muy importante dentro del núcleo familiar, no es hasta en los últimos dos siglos y sobre todo en las comunidades (países) cristianas que a la mujer se le ha permitido contribuir en decisiones sociales, empresariales y políticas a nivel nacional o mundial.

 

 

El problema de discriminación en el caso de la mujer no tiene raíz en la “incompetencia femenina” que la historia le ha impuesto injustamente a la mujer como sexo débil, ni mucho menos por falta de capacidad intelectual, sino por simples tradiciones antiguas que eran aceptadas como normas socialmente correctas,  a veces incentivadas por la religión.

 

 

 

La mujer en los tiempos de Jesús

 

 

A pesar de que todavía existe discriminación humana en muchas partes del mundo, hoy difícilmente podemos imaginamos hasta que terribles extremos llegó en el mundo antiguo el abuso a la mujer.

 

 

En la antigüedad, la mujer no tenia derechos en la sociedad en general, en el culto de Mithra, la religión oficial del imperio romano en los comienzos del cristianismo, se les excluía radicalmente a las mujeres. Sócrates y Platón simplemente las ignoraban.

 

 

Sin embargo, la Biblia no documenta que Jesús haya menospreciado a ninguna mujer, Cristo trató a todas las personas de la misma manera, aun incluyendo a mujeres de origen hebreo o gentil, pese a que, de acuerdo a las costumbres de la época, la mujer no era tomada en cuenta para nada.

 

Podemos leer un ejemplo cuando Jesús habla con la mujer samaritana en el evangelio de Juan.

 

 

6 Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del viaje, se sentó,
así, junto al pozo. Era como la hora sexta.
7 Vino una mujer de Samaria a sacar agua. Jesús le dijo: Dame de beber.
8 Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar alimentos.
9 La mujer samaritana le dijo entonces: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí,
que soy una mujer samaritana? (Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí.)
NT Juan 4:1-26

 

Antes que cualquier “ley de hombres”, Jesús hace dos mil años, ya respetaba los derechos básicos de la mujer (y niños) aun en contra de las normas vigentes de la época.

 

Desde el anuncio de su Nacimiento, la mujer tiene una posición importante en la vida y Ministerio de Jesús, el anuncio no es dado a José, pese a ser el hombre de la casa y elegido de Dios por pertenecer a la línea genealógica mesiánica de los judíos, sino a María (NT Lucas 1:26-38), así mismo la genealogía de María tiene igual importancia como la de José, como se explica en el Evangelio de Mateo.

 

28 Y entrando adonde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida!
El Señor está contigo. Bendita tú entre las mujeres.
29 Ella se turbó profundamente por estas palabras, y consideraba
qué significaría este saludo.
30 Y el ángel le dijo: Deja de temer, María, porque has hallado gracia ante Dios.
31 Mira, concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús.
NT Lucas 1:28-31

 

Otro ejemplo, es cuando Jesús durante Su Ministerio, Visita a María junto con Lázaro su hermano, podemos ver que Cristo respeta a Marta como la jefa de hogar y habla con ella como lo hubiera hecho con un hombre.

 

38 Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta
le recibió en su casa.
39 Ésta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús,
oía su palabra.
40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor,
¿no te importa que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.
41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, estás preocupada y acongojada con muchas cosas.
42 Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada.
NT Lucas 10:38-42

 

En otro caso, perdona a una mujer adúltera, a quienes los religiosos de la época (según la ley) querían castigar matándola a pedradas, Jesús, sin embargo, juzga a la mujer de la misma manera como lo hubiera hecho con un hombre.

 

3 Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio;
y poniéndola en medio,
4 le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio.
5 Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?
7 Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin
pecado, sea el primero en arrojar la piedra contra ella.
8 E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra.
9 Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando
desde los más viejos hasta los últimos; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio.
10 Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están
aquellos que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?
11 Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces le dijo Jesús: Tampoco yo te condeno; vete,
y no peques ya más.
NT Juan 8:1-11

 

En la resurrección a la primera persona a quien Jesús se presentó fue a María Magdalena, a quien envía cómo mensajera para dar la buena noticia a los discípulos; que Él había resucitado.

 

“En la madrugada del primer día de la semana, resucitó y se apareció primero a María Magdalena,
de la que había arrojado siete demonios.”
NT Marcos 16:9

 

La Biblia dice que aun en los momentos de Jesús en la cruz, ahí estaban sus fieles seguidoras, entre ellas su Madre María y María Magdalena.

 

40 Había también unas mujeres observando desde lejos, entre las cuales estaban
María la Magdalena, María la madre de Jacobo el Menor y de José, y Salomé,
41 las cuales le seguían y le servían cuando estaba en Galilea, y otras muchas
que habían subido con él a Jerusalén.
NT Marcos 15:40-41

 


Mujeres ayudan a Cristo, sus Discípulos y a Pablo de Tarso

 

 

 

El Nuevo Testamento habla de la importancia de la mujer en el ministerio de Jesús:

 

Mujeres que servían al Señor Jesús
8 Aconteció poco después, que él comenzó a recorrer una por una las ciudades y las aldeas,

proclamando y predicando el reino de Dios; le acompañaban los doce,
2 y algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malignos y de enfermedades;
María la llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios,
3 Juana la mujer de Cuzá, que era un administrador de Herodes, Susana y otras muchas
que les asistían de sus propios bienes.
NT Lucas 8:1-3    

 

Aun años después de Cristo, en las Iglesias de Asia Menor, las mujeres tenían funciones importantes, según escribe el Apóstol Pablo de Tarso.

 

1 Les recomiendo a nuestra hermana Febe, diaconisa de la iglesia que está en Cencrea,
2 para que la reciban en el Señor como es digno de los santos, y que la ayuden en cualquier cosa
que sea necesaria; porque ella ha ayudado a muchos, incluso a mí mismo.
3 Saluden a Priscila y a Aquilas, mis colaboradores en Cristo Jesús,
NT Romanos 16:1-3

 

 

La contradicción entre el mensaje de Cristo y el de Pablo de Tarso

 

 

Lamentablemente, con tantos ejemplos que Cristo nos dio, la mayoría de denominaciones cristianas no creen que las mujeres debieran ser ordenadas para evangelizar.

 

 

En el caso de la iglesia Católica; la primera comunidad cristiana formalmente organizada, aproximadamente 330 años después de Cristo, nunca se ha efectuado esta práctica, según ellos, obedeciendo citas como las que el apóstol Pablo escribe en cartas a las Iglesias de Corinto y Éfeso:

 

34 Vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice.

35 Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación.      

NT 1 Corintios 14:34-35


22 Las casadas estén sujetas á sus propios maridos, como al Señor.

23 Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia; y él es el que da la salud al cuerpo.

24 Así que, como la iglesia está sujeta á Cristo, así también las casadas lo estén á sus maridos en todo. 

NT Efesios 5:22-24   

 

 

Algunos teólogos creen que la cita “que vuestras mujeres callen” el Apóstol Pablo es interpretada erróneamente y que su significado es una petición a la mujer que sea prudente y sabia, hay que recordar que Pablo predicaba a comunidades gentiles, en las cuales algunas mujeres eran muchos más “comunicativas” que las judías.

 

Este punto quizás sea mejor explicado a ver la diferencia en contexto (llamada contradicción por otros). En los versículos de la carta a Timoteo quien posiblemente tenía hábitos o comportamientos no aprobados por hebreos ya que era hijo de padre griego (NT Hechos 16:1) en la siguiente cita se puede leer como Pablo le da instrucciones (le corrige):

 

 11 La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción.

12 Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.      

NT 1 Timoteo 2:11-12           

 

Sin embargo, en su carta la Iglesia de Roma, la oposición de Pablo con respecto a la mujer es diferente como se lee en este versículo:

 

1 Os recomiendo, además, a nuestra hermana Febe, diaconisa de la iglesia en Cencrea.

2 Recibidla en el Señor, como es digno de los santos, y ayudadla en cualquier cosa en que necesite de vosotros, porque ella ha ayudado a muchos y a mí mismo.

3 Saludad a Priscila y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús…    

NT Romanos 16:1-3

 

Pero quizás la razón más importante de porqué Pablo limitó a las mujeres a ser líderes de iglesia, se puede leer en el versículo arriba de la carta a Timoteo (NT 1 Timoteo 2:11-12) y es posiblemente para evitar la adopción de costumbres paganas ya que la ciudad de Éfeso fue conocida por la adoración a Artemisa, una diosa griega, esta misma en Roma era llamada Selena (diosa de la luna) religión donde las mujeres eran la autoridad (lideres).

 

Teólogos creen que las diferencias de mensaje en las epístolas a los Romanos y Primera de Corintios son documentos donde Pablo intentaba eliminar problemas únicos de cada congregación, ya que estas cartas no representan necesariamente el evangelio de Jesús, manifestado de forma frecuente en los libros de Mateo, Marcos, Lucas y Juan:

 

10 Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo he obedecido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.

11 Les he dicho esto para que tengan mi alegría y así su alegría sea completa.

12 Y éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado.     

NT Juan 15:10-12      

 

 

Conclusión

 

Teólogos creen que los versículos citados en las cartas del Apóstol Pablo acerca de al “sujeción de las mujeres” están dirigidos a esposas, con la intención de que en la familia haya orden, bajo una sola cabeza, ya que, como repito, las costumbres de las mujeres gentiles eran diferentes, a veces consideradas liberadas comparadas con la sociedad judía:

 

“Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios es la cabeza de Cristo.”     

NT 1 Corintios 11:3  

 

Teólogos creen que los versículos citados en las cartas del Apóstol Pablo acerca de al “sujeción de las mujeres” se refieren las esposas, sin embargo, los debates siguen con referencia a desacuerdos de traducción de las escrituras originales, Por ejemplo, el término griego “andrós”, con frecuencia es traducido como “hombre,” en NT 1 Timoteo 2:12, pero también puede ser traducido como “esposo”, entonces, si así fuera; el significado del versículo cambiaria completamente.

 

Aunque en su ministerio, Jesús NO le prohíbe a la mujer evangelizar, la mayoría de iglesias les da validez mayor a las traducciones de las cartas del Apóstol Pablo, y al final es este es el motivo principal porqué las mujeres no son aceptadas en posiciones de liderazgo en el cristianismo.

 

Esto no es necesariamente porque la mujer es inferior o menos inteligente que el hombre, la razón es simplemente porque cuando se aceptó el Nuevo Testamento, se incluyeron las cartas que el apóstol Pablo escribía a las iglesias “primitivas”, que por ser congregaciones nuevas y dentro de diferentes culturas, así mismo tenían nuevos y diferentes problemas, claro comparados a las mujeres de la fe judía.

 

Lo importante es que un cristiano no debe discriminar a nadie, así lo comanda Jesús en NT Marcos 12:31, con el gran mandamiento “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, siendo el prójimo todo ser humano.

 

“Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón…”      

NT 1 Corintios 11:11

 

Personalmente y porque creo que todo cristiano es llamado por Dios a predicar el evangelio, tanto a hombres como las mujeres, así como juntos comparten la imagen de Dios, juntos tengan también alto privilegio de representar a Cristo como sus embajadores (NT 2 Corintios 5:20), y cumplir con la Gran Comisión de Jesús:

 

18 Jesús se acercó y les habló diciendo: «Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.

19 Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo,

20 y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo». Amén.  

NT Mateo 28:18-20

 

Referencia: Extraído del libro “Creencias Innecesarias del Cristianismo Moderno