El hablar en lenguas, es una práctica popular en comunidades cristianas Pentecostales modernas y el Movimiento Carismático, esta doctrina fue iniciada en los Estados Unidos y surgió poco después del año 1960, sin embargo, a pesar de su corta existencia, esta práctica se ha extendido rápidamente a otras congregaciones que no son necesariamente Pentecostales de los Estados Unidos sino en Latino América incluyendo también grupos que tradicionalmente nunca lo han profesado como católicos.

 

Técnicamente la práctica de “hablar en lenguas” es llamada glosolalia.

 

De acuerdo con los lingüistas, la glosolalia.es la vocalización palabras sin significado comprensible alguno.

 

En algunas creencias religiosas como el pentecostalismo, donde a esta práctica se le conoce como “don de lenguas”, a tales sonidos se les considera “un lenguaje divino desconocido al hablante.”

 

Glosolalia es una palabra derivada del griego glossa “lengua”, “lenguaje”, y lalia que significa “hablar”, según el diccionario de la academia española existen dos definiciones de esta palabra:

 

A – La primera es religiosa; glosolalia, es el don dado por el Espíritu Santo (Dios) para predicar en lenguajes (diferentes idiomas).

B – La segunda definición es psicológica; es lenguaje ininteligible, compuesto por palabras inventadas y secuencias rítmicas y repetitivas, propio del habla infantil, y también común en estados de trance mental

 

 

Que dice la Biblia sobre el “don de lenguas”

 

 

La iblia documenta la glosolalia (el don de hablar en lenguas) por primera vez en el libro de Hechos 2:1-11

 

Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente, vino del cielo un ruido como el de una violenta ráfaga de viento y llenó toda la casa donde estaban reunidos. Se les aparecieron entonces unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.
NT Hechos 2:1-4

 

Sin embargo, debemos señalar que este evento (hablar en lenguas), sucede limitadamente, fue raramente usado durante la predicación del Evangelio en siglos siguientes, la glosolalia tampoco fue parte del Ministerio de Jesús.

 

La mayoría de cristianos que practican el don de hablar en lenguas prefieren llamarla “xenoglosia, del griego xeno “de afuera”, “extranjero” y glossa“ lengua”, “idioma”, pero expertos consideran la glosolalia y xenoglosiala misma cosa.

 

 

 

La Glosolalia en el Antiguo Testamento

 

Un posible caso de uso de Glosolalia en la Biblia, usado por Dios fue para confundir a la humanidad cuando la gente decidió construir una torre gigantesca como un símbolo del poder del hombre (La Torre de Babel).

 

-Pero el Señor bajó a ver la ciudad y la torre que los hombres estaban construyendo, y pensó: “Ellos son un solo pueblo y hablan un solo idioma; por eso han comenzado este trabajo, y ahora por nada del mundo van a dejar de hacerlo. Es mejor que bajemos a confundir su idioma, para que no se entiendan entre ellos.”
AT Génesis 11:1-8

 

La Glosolalia en el NuevoTestamento

 

El Apóstol Pablo en su carta a la Iglesia de Corinto (1 Corintios)  habla sobre el “abuso a veces innecesario” de este don, enfatizando la necesidad que cuando se predique el Evangelio, este pueda ser entendido entre creyentes:

 

“El que habla en lengua extraña, pida en oración el don de interpretar lo que dice,
Si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto.”

NT 1 Corintios 14:13-14

 

Si un predicador ha sido bendecido con este talento, esta es una cualidad muy valiosa en la misión evangelista, ya que podrá viajar a otras naciones y “predicar en esas lenguas”, pero es inútil si nadie comprende sus palabras, y en el peor caso; si el predicador habla incoherencias inventadas para pretender tener el don o bendición divina.

 

Así también vosotros, si por la lengua que habláis no dais palabra bien comprensible, ¿cómo se entenderá lo que decís?, porque sería como si hablarais al aire.
NT 1 Corintios 14:9

 

Obviamente a lo que el Apóstol Pablo se refiere es a la gracia divina de hablar en lenguas legítimos y no sólo palabrerías incoherentes para pretender ser divino.

 

27 “Si alguien habla en lengua extraña, que sean dos o a lo más tres, y por turno; y que uno interprete.
28 Y si no hay intérprete, calle en la iglesia, y hable para sí mismo y para Dios.”
NT 1 Corintios 14:27-28

Pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para enseñar también a otros, que diez mil palabras en lengua desconocida.
NT 1 Corintios 14:19

El que habla en lenguas, a sí mismo se edifica, pero el que profetiza edifica a la iglesia
NT 1 Corintios 14:4

 

NOTA: Ni Jesús o la Biblia sugieren predicar el Evangelio usando la glosolalia; tampoco la prohíben, sin embargo, debemos tener presente los consejos del Apóstol Pablo de que nada sirve que se hable lenguas si nadie comprende.

 

 

Es importante reconocer que aunque Cristo no practicó este método de comunicación; la Glosolalia es mencionada en la Biblia, y si legítimamente se tiene esta bendición divina y ciertamente se hablan idiomas reales, este talento es una de las herramientas más eficaces para predicar el Evangelio a la gente de todas las naciones.